Consejos a la hora de decir “no” o pedir algo a nuestros hijos

Poner límites a los niños o negarles algo que ellos desean es un requisito fundamental para su desarrollo psico-emocional y una ardua, y en ocasiones dificultosa, tarea para los padres.

decir no a nuestros hijosEllos nos colman de alegría y nos despiertan un amor intenso, por lo que se hace difícil tolerar su llanto o enojo, conduciendo en ocasiones a ceder ante sus demandas.

Los niños buscan permanentemente el límite, ya que inicialmente el control de su conducta está dado por el contexto y no por una regulación interna. Si ellos no se enfrentan paulatinamente a los límites de los adultos, les será muy dificultoso poder incorporar pautas de autocontrol.

Los límites “limitan” su accionar. A partir de ellos, el niño va a conocer qué puede y qué no hacer, ayudándolo a discernir más adelante qué lo beneficia y qué lo perjudica. Por lo tanto, un “no” a tiempo lo cuida y lo protege.

A continuación, te brindamos algunas pautas que pueden ser de utilidad a la hora de poner límites a tus hijos. No hay un único modo de hacerlo y el mismo varía según el carácter del niño y su edad:

  • Reforzá siempre sus conductas adecuadas. Mostráles y festejáles qué es lo correcto y qué esperas de él. Los niños buscan llamar la atención y es preferible que la llamen por su buen comportamiento que por el malo. Muchas veces, por falta de tiempo, cansancio y, en ocasiones, desconocimiento de los adultos, se naturalizan y minimizan las conductas positivas y sólo se les presta atención cuando se portan mal.
  • Habláles siempre en un lenguaje simple y concreto. Sé consistente con lo que solicitas o negás, ya que ceder luego de un berrinche le enseñará para la vez siguiente que hace falta un poco de llanto, unos gritos y tirarse al piso para conseguir lo que desea.
  • Comenzá a poner límites desde muy temprana edad. Alrededor de los 10 meses, ya pueden comprender el significado del “no”. Sin embargo, rápidamente lo olvidan, por lo que en esta etapa debes armarte de mucha paciencia y no dudar en reiterarlo varias veces.
  • A medida que va creciendo y supera los tres años de edad es conveniente no repetir demasiadas veces las órdenes. Dos veces son suficientes antes de conducirlo con firmeza a que haga lo que le solicitaste. De ese modo, va a comprender que debe responder rápidamente y te evitarás largas discusiones por perder la paciencia luego de pedirle reiteradamente lo mismo.
  • Finalmente, evitá brindarles largas explicaciones del porqué deben hacer lo que se les pidió, ya que frecuentemente no las comprenderán y lo único que conseguirás es que luego utilicen dichos argumentos en tu contra. La insistencia y la paciencia de un niño puede ser infinita, por lo que difícilmente le ganarás una discusión.

Esperamos que te sirvan estas pequeñas estrategias para acompañar el crecimiento de tus hijos.

Lic. Alejandra Politis Sanz

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